Los imanes de Alnico, compuestos principalmente de aluminio (Al), níquel (Ni) y cobalto (Co), han sido un elemento fundamental en el campo de los imanes permanentes durante décadas. Se caracterizan por su excelente estabilidad térmica, alta remanencia y buena resistencia mecánica. Los imanes de Alnico se pueden fabricar mediante dos procesos principales: fundición y sinterización. Cada método produce imanes con propiedades distintas, lo que los hace adecuados para diferentes aplicaciones, especialmente en lo que respecta al tamaño y la precisión. El Alnico fundido se utiliza normalmente para imanes de mayor tamaño, mientras que el Alnico sinterizado se prefiere para imanes más pequeños y de precisión. Para comprender los límites de aplicación entre estas dos formas, es necesario examinar sus procesos de fabricación, las propiedades de los materiales y las demandas específicas de las distintas industrias.