Los imanes de aluminio-níquel-cobalto (AlNiCo), desarrollados inicialmente en la década de 1930, han sido durante mucho tiempo un pilar fundamental de la industria de los imanes permanentes gracias a su excepcional estabilidad térmica, resistencia a la corrosión y fiabilidad mecánica. A pesar de la competencia de imanes de tierras raras como el neodimio-hierro-boro (NdFeB), el AlNiCo sigue siendo indispensable en aplicaciones que requieren rendimiento a altas temperaturas y durabilidad a largo plazo. Sin embargo, para mantener su relevancia en el sector energético, en constante evolución, los imanes de AlNiCo deben experimentar avances tecnológicos que aborden limitaciones como la menor densidad de energía magnética y la susceptibilidad a la desmagnetización. Este artículo explora las principales tendencias innovadoras para los imanes de AlNiCo, centrándose en la optimización de la composición de materiales, la innovación en los procesos de fabricación, los sistemas magnéticos híbridos y las aplicaciones emergentes en energías renovables y tecnologías avanzadas.